21 Experimentos cortitos - Aleta Vidal

64 páginas.
15,5 cm x 22 cm.
Tapa color.
Interior color.

"El crecimiento es parte del ser humano.No crece constantemente. ¡todos los días!. Crecen las manos. Crecen las orejas. Crecen las panzas de las embarazadas -y la de los que comemos de más- crecen los pelos, aunque a algunos se nos caen, en ese caso crece la frente. Crecen las uñas. ¡crecemos!Pero esto, en si mismo, no es un merito. Es inevitable. Es innato del hombre. Escuche miles de veces la frase “uno nunca deja de aprender”. Lo que uno nunca deja es de crecer… Son pocos los que se preocupan por seguir aprendiendo y creciendo a la vez. Este último es el caso de Aleta Vidal.
Tuve la fortuna de compartir una etapa del crecimiento artístico de ella (cuando trabajábamos en estudios de animación), ahí comprendí el amor que siente por el dibujo, por el arte en cuadritos. Me sorprendía que, a pesar de tener un buen trabajo, de estar dibujando todo el día para superproducciones, para películas comerciales de acá u otros países. Ella nunca dejó de generar sus propias historias. Nunca dejó de dibujar sus trabajos personales. Nunca dejó de contar. Ese fuego, que viene del interior de cada uno, estaba encendido todo el tiempo. Dibujando, creando, generando, aprendiendo, creciendo."

J.J.ROVELLA

 

21 Experimentos cortitos - Aleta Vidal
$70,00
21 Experimentos cortitos - Aleta Vidal $70,00

64 páginas.
15,5 cm x 22 cm.
Tapa color.
Interior color.

"El crecimiento es parte del ser humano.No crece constantemente. ¡todos los días!. Crecen las manos. Crecen las orejas. Crecen las panzas de las embarazadas -y la de los que comemos de más- crecen los pelos, aunque a algunos se nos caen, en ese caso crece la frente. Crecen las uñas. ¡crecemos!Pero esto, en si mismo, no es un merito. Es inevitable. Es innato del hombre. Escuche miles de veces la frase “uno nunca deja de aprender”. Lo que uno nunca deja es de crecer… Son pocos los que se preocupan por seguir aprendiendo y creciendo a la vez. Este último es el caso de Aleta Vidal.
Tuve la fortuna de compartir una etapa del crecimiento artístico de ella (cuando trabajábamos en estudios de animación), ahí comprendí el amor que siente por el dibujo, por el arte en cuadritos. Me sorprendía que, a pesar de tener un buen trabajo, de estar dibujando todo el día para superproducciones, para películas comerciales de acá u otros países. Ella nunca dejó de generar sus propias historias. Nunca dejó de dibujar sus trabajos personales. Nunca dejó de contar. Ese fuego, que viene del interior de cada uno, estaba encendido todo el tiempo. Dibujando, creando, generando, aprendiendo, creciendo."

J.J.ROVELLA